
Ese es el título del primer capítulo de Harry Potter y la piedra filosofal, primer libro de la saga.
Para muchos la fantasía es un invento para tener a los niños entretenidos un rato, algunos creen que incluso les ayuda a desarrollar su imaginación. Yo pienso que la fantasía es necesaria en la vida de todos, niños y adultos, siempre hay que dejar un rinconcito reservado a la magia, a las historias de príncipes y dragones, a las hadas y a las princesas.
Los libros de J. K. Rowling, y su forma de mostrarnos la magia a nosotros los muggles, han abierto un nuevo mundo de fantasía que se desarrolla en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, un mundo en el que un niño "normal" pasa de vivir en el hueco de la escalera de casa de sus tíos a viajar al callejón Diagón para escoger su varita mágica... o mejor dicho, que ella lo escoja a él, y cómo no podía ser de otra forma tenía que ser la que estaba hecha con un pelo del mismo unicornio que la que tiene la varita de "quien no debe ser nombrado".
Y es que en el mundo mago no todos tienen el valor para usar el nombre de Lord Voldemort, ni siquiera los que llevan la marca tenebrosa.
Harry durante sus años de estudios no sólo aprende a hacer hechizos, aprende lo que es el valor, la amistad, el sacrificio...
Está siempre acompañado por Ron, un niño pelirrojo y algo vago, y Hermione, una "sangre sucia"(pues es hija de muggles) muy inteligente y aplicada; y es que forman un trío inseparable, siempre estan juntos, ayudando a Harry en todas las aventuras que le toca vivir.
Sin ninguna duda mi personaje favorito es Sirius Black, el padrino de Harry, que no aparecerá hasta el tercer libro, "El prisionero de Azkaban". También he sentido siempre un cariño especial por el profesor Snape, siempre pensé que sería el héroe final, la gran sorpresa de la historia... claro que para quienes hayáis leído ya "El misterio del príncipe" estaréis conmigo en que seguir teniendo esa teoría en estos momentos es difícil.
Por supuesto hay que nombrar a Albus Dumbledore, el director de Hogwarts y que siente un especial cariño por Harry, acompañándole en secretos e historias que no desvelaría a ningún otro alumno, y es que no me imagino a Dumbledore mostrando su pensadero a Draco Malfoy, niño odioso donde los haya.
Yo tengo mi propia teoría de todo lo que ha pasado en el sexto libro y de lo que puede pasar en el séptimo, pero bueno, no os diré nada por si no lo habéis leído y estáis esperando a las películas, que aunque también me encantan hay que decir que no tienen ni punto de comparación con los libros.
Mi libro favorito es el tercero, en el que aparece Sirius Black, "el Prisionero de Azkaban", porque creo que es en el que se nota el cambio de J. K. Rowling, y es que a partir de ahí empieza a dirirgirlos, a mi entender, exclusivamente a mayores, ya que hay cosas que al menos a mí no me gustaría que mis futuros hijos leyeran hasta ser mayorcitos. También es la película que más me gusta y Gary Oldman (Drácula) no decepciona con su interpretación de Sirius, al igual que tampoco Ralph Fiennes con la suya de Lord Voldemort en "El cáliz de fuego" y eso que tiene que ser difícil poner la cara a un personaje que aparece de nuevo en una saga cuando en las películas anteriores se ha hablado tanto de él.
En fin se supone que ya queda poco tiempo de incertidumbre y el 21 de Junio sale "Harry Potter and the Deathly Hallows" séptimo y ¿último? libro de la colección, del que en teoría la foto que he puesto es la portada, al menos en la versión inglesa, claro.